Nada, no hay nada. No alcanzo a ver nada alrededor, solamente hay oscuridad, una amalgama de materia oscura, una densa e infinita nada. Uno puede saber en la noche cuando algo esta enfrente suya, cuando tus ojos se acostumbran, se llega a notar la forma de algunas cosas, o al menos su existencia, así mismo, se nota cuando no hay nada enfrente tuyo. Este no es el caso, es una oscuridad tan grande no sabría decir si hay algo, es como si hubiera algo, como si estuviera en el interior de algo, pero a su vez como si no hubiera nada. Así ha sido todas las noches cuando termino por quedarme dormido, me despierto con dolor de cabeza, con un vacío en el estomago y sin poder procesar lo que vi, y es mas fastidioso aún cuando tengo que dejarlo pasar para seguir con el día; solo me puedo quedar unos instantes sentado en la orilla de mi cama y sentir como da vueltas, por mas que bebo agua o hago respiraciones, el dolor punzante sigue abrazando mi cabeza; incluso dudaría si deja de estar, o sencilla...